Historia de la Osteopatía

La medicina osteopática fue fundada por Andrew Taylor Still, médico estadounidense del siglo XIX, cirujano de la Guerra Civil y legislador estatal de Kansas. Fue allí donde comenzó la práctica de la Osteopatía. Still afirmaba que las enfermedades humanas estaban originadas en problemas del sistema musculoesquelético, y que las manipulaciones osteopáticas podrían resolver estos problemas aprovechando el propio potencial de auto reparación del cuerpo.​ A los pacientes de Still se les prohibía el tratamiento con medicina convencional, así como otras prácticas como beber alcohol. Estas prácticas derivan de la creencia, común a principios del siglo XIX entre los defensores de la medicina alternativa (entonces llamada “medicina irregular” o “medicina no ortodoxa”), de que el estado natural del cuerpo tiende hacia la salud e inherentemente contiene la capacidad de combatir cualquier enfermedad.​ Esto se oponía a los practicantes ortodoxos, quienes sostenían que la intervención del médico era necesaria para restaurar la salud del paciente.

 

 

En el momento en que Still estableció las bases de la Osteopatía, la división entre la medicina irregular y la medicina regular ya había sido un conflicto importante durante décadas.

Después de experimentar la pérdida de su esposa y sus tres hijas a causa de la meningitis espinal y observar que el sistema médico ortodoxo de ese momento no podía salvarlas, Still podría haber sido impulsado a moldear sus actitudes reformistas hacia la medicina convencional. Still se dispuso a reformar la escena médica ortodoxa y establecer una práctica que no recurriera tan fácilmente a las drogas, los purgantes y terapias severamente invasivas para tratar a una persona que padece una enfermedad.​ 

Still buscaba establecer una nueva escuela de medicina que pudiera producir médicos entrenados bajo esta filosofía y estar preparados para competir contra los médicos ortodoxos o “alopaticos“. Estableció la “American School of Osteopathy” el 20 de mayo de 1892, en Kirksville, Missouri, con veintiún estudiantes en la primera clase.​ Still describió los fundamentos de la Osteopatía en su libro “The Philosophy and Mechanical Principles of Osteopathy” (La filosofía y los principios mecánicos de la osteopatía) en 1892.Llamó a su nueva escuela de medicina “osteopatía”, razonando que el hueso, el ostéon , era el punto de partida desde el cual se debía determinar la causa de las condiciones patológicas“.​

Los osteópatas a menudo fueron ridiculizados y, en algunos casos, arrestados, pero acabaron consiguiendo el reconocimiento legal en cada estado. En 1898, el Instituto Americano de Osteopatía comenzó el Journal of Osteopathy y fue, en ese momento, cuando cuatro estados reconocieron la osteopatía como una profesión.

La Osteopatía es una profesión sanitaria independiente y de primera intención, reconocida como tal por varios países de la Unión Europea, y cuyos criterios académicos, profesionales y éticos están descritos en la Norma Europea UNE-EN 16686:2015 sobre “Prestación de asistencia sanitaria en osteopatía”. Dicha profesión, no está a día de hoy debidamente regulada en algunos Estados miembros como España.

 

Las 4 leyes de Still:

1ª La estructura gobierna la función

Es decir, que una disfunción de la columna o de los huesos del cráneo puede provocar una perturbación de la función respiratoria, cardíaca, digestiva, circulatoria, del comportamiento, etc. Pero también un cambio de la organización de las trabéculas en un hueso determinan su función mecánica y metabólica. 

 

 

2ª La ley de la unidad

Una estructura debe conservar su movilidad para una función armónica. Todas las partes de un cuerpo son dependientes entre sí. El cuerpo es una globalidad. Por ejemplo, mirando esta imagen, si hay un problema a nivel del la tercera vertebra cervical, este se puede transmitir al corazón o a los pulmones porqué es de allí que salen los nervios que permiten su funcionamiento. 

 

 

3ª La ley de la autocuración

El cuerpo posee todos los remedios para protegerse y sanarse de las agresiones externas. Eso sí, para ello es necesario que el cuerpo mantenga un equilibrio, que se llama hemostasis. Esta es una imagen de la cantidad de glándulas que tiene el cuerpo humano responsable del sistema inmunitario, la respuesta de protección a virus e inflamaciones. 

 

 

4ª La ley de la arteria suprema

La sangre transporta todos los nutrientes, hormonas, defensas inmunitarias, etc. necesarias para la vida. Un bloqueo de la calidad o de la cantidad del riego sanguíneo tendrá repercusiones en todo el ámbito irrigado.

 

 

Volviendo a la historía…

Fue uno de los discípulos de Still, Sutherland, el que descubrió la Terapia Craneosacral. Él decía: si hay articulación hay movimiento.

Hizo un experimento llenando un cráneo de agua con legumbres, lo tapó hasta que explotó por las suturas y fue así como sintió y descubrió el Movimiento Respiratorio Primario. Es una respiración que empieza ya, cuando somos una sola célula (hay quien dice que incluso antes ) y se puede sentir hasta poco después de morir.

 

 

Sutherland también descubrió que los temporales eran como las escamas de un pez y su respiración era parecida a la respiración intrauterina.

Hizo una prueba consigo mismo y se puso un casco de fútbol americano y lo iba apretando. Según dónde apretaba tenía una serie de síntomas. Fue así como estudió todos los huesos del cráneo, uno por uno, cómo era su movimiento y de qué manera se podían trabajar.

Desde ese momento ha habido diferentes osteópatas que han ido descubriendo diferentes teorías.

Viola Fryman. Una ilustre osteópata especializada en bebés que después de perder a su bebé por muerte súbita, empezó a investigar el nacimiento y cómo afecta a lo largo de la vida.

Hizo un estudio con 1.250 bebés y descubrió que el 88% de los bebés muestran signos de trauma natal y afirmó que una buena prevención para el futuro de los niños sería que todos recibieran tratamiento después del nacimiento.